¿Te has fijado por qué tu abuelo, sin tomar pastillas raras, seguía siendo el hombre fuerte de la familia hasta los 75? No era suerte. Era la dieta y los remedios naturales que en México siempre se usaron.
El betabel es uno de ellos. Lo conocemos toda la vida. Lo tomamos en jugo, en ensalada, en agua fresca. Pero nadie nos explicó que es la fuente más poderosa de óxido nítrico de la naturaleza, la molécula que mantiene la sangre fluyendo donde tiene que fluir.
Los hombres que recuperan su circulación recuperan también su energía, su aguante y su rendimiento. Sin pastillitas, sin polvos misteriosos, sin doctores que quieran cortarte.